¡Es la Formación Profesional, estúpido!
6/07 2007, 8:56 am
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El asesor de Bill Clinton, James Carville, colgó un cartel en el centro de mando de la campaña demócrata de 1992 con la siguiente frase: “¡Es la economía, estúpido!”. Con esta sencilla fórmula el presidente no olvidó ni un solo momento que debía hablar sobre una de las cuestiones que más preocupaban a los norteamericanos, la marcha de su economía. Ojalá en los despachos de las personas más influyentes de la política, la economía y la sociedad catalanas alguien colgara uno que gritase: “¡Es la Formación Profesional, estúpido!”. Nada más alejado de mi intención que faltar al respeto a nadie. No obstante, quizá haría que se percatasen del valor estratégico que hoy en día implica la Formación Profesional en relación al modelo de crecimiento económico.
Pocos dudan de que el modelo productivo está dando suficientes señales de agotamiento. Basada en la reducción de los costes laborales y en una más que exigua inversión en innovación y desarrollo, la economía catalana y la española se podrían encontrar a las puertas de un callejón sin salida. El incremento de la productividad es mínimo y no es fácil con este modelo llegar a cotas europeas. El crecimiento se ha producido en el sector de la construcción y en el de los servicios, de poco valor añadido. La enseñanza de segundo ciclo y superior tienen conexiones escasas y de discutible calidad con las necesidades del mercado y de la empresa. Y esta circunstancia la han aprovechado muchos empresarios que han contratado mano de obra importada, de muy poca cualificación y muy elevada docilidad, en lugar de invertir en la tecnificación de sus procesos productivos y en el reciclaje de sus operarios.
Y mientras esto ha ido pasando, la internacionalización de la economía nos ha cosido a deslocalizaciones industriales. Nuestros salarios, que desde 1995 han ido perdiendo poder adquisitivo, tampoco pueden competir con los de China. Y como todo esto es una evidencia, tanto el empresariado catalán como el español intentan escurrir el bulto, atribuyendo las culpas a la falta de infraestructuras o a la presión fiscal que deben soportar. Por otro lado, la Administración, históricamente, ha dejado muy patente su apuesta por la creación de nuevas universidades y nuevos títulos superiores, en vez de por una formación profesional de calidad que se convirtiera en una eficaz vía de acceso al mercado de trabajo.
Año tras año, las empresas demandan ramas de profesionales que nunca saldrán de los centros de FP, porque nadie ha planificado los ciclos y los recursos en función de estos inputs. En Cataluña hay 200.000 alumnos de carrera universitaria y tan sólo 60.000 estudiantes de Formación Profesional. Ésta es la razón por la que cuatro de cada diez titulados superiores hacen trabajos muy por debajo de su cualificación: qué desperdicio de ilusiones, de conocimiento y también, por qué no decirlo, de recursos públicos y familiares. En el fondo, con todo esto lo que estamos haciendo es desaprovechar aún más las pocas oportunidades que tenemos de promover el cambio de nuestro modelo productivo. Todo el mundo habla de valor añadido y de calidad, pero nadie llena estas palabras con hechos concretos, con políticas esperanzadoras. Ante esta situación, la UGT de Cataluña está convencida de que es en la Formación Profesional donde se encuentra la llave de paso del cambio de nuestro paradigma de competitividad. Es absolutamente estratégico que la Formación Profesional consiga el protagonismo que necesita la economía de nuestro país. Los profesionales bien cualificados pueden asumir la producción de alto valor añadido. Su tarea puede fijar nuestro tejido industrial y pasar a ser un atractivo para la implantación de empresas. Su formación es la que obligaría a pivotar la competitividad de la industria y de los servicios sobre el eje de la calidad y no sobre el de los salarios bajos.
Acabaremos teniendo un aeropuerto mejor y mejores infraestructuras; seguramente tendremos una financiación justa para Cataluña, y si nadie lo impide la fiscalidad de aplicación a las empresas será poco a poco de las más bajas de Europa y del mundo. Pero si no asumimos que debemos ser un país de profesionales altamente cualificados, el acuerdo estratégico para la internacionalización, la ocupación y la competitividad de la economía catalana habrá sido un compendio de buenas intenciones que no servirá para dar el salto cualitativo que necesita nuestra economía.
Publicado en El Pais
María Teresa Fernández de la Vega, la fuerza de las ideas
24/04 2007, 4:28 pm
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Vino, vio y convenció. Así, como es ella: una personalidad fuerte con apariencia frágil; una mujer curtida en el trabajo y el combate político y a la vez próxima y emotiva. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, levanta pasiones. Sobre todo entre las mujeres. Por alguna razón que sólo puede tener que ver con su rigor en la gestión, su reivindicación nítida de los valores de la izquierda y su tenacidad, se ha convertido en el punto de mira de esta derecha, carcamal, machista y cavernaria que nos toca sufrir. Por algo será. La serenidad con la que responde a los ataques y los improperios que le dirigen tiene la virtud de descolocar más aún a esos ministros de la manipulación y la demagogia.
En muy poco tiempo, María Teresa Fernández de la Vega se ha convertido en un referente que genera confianza en el electorado. La radicalidad de sus principios contrasta con la moderación y la sencillez con que los expresa. Su fortaleza nace de la seguridad y la convicción en sus ideas y no del puro ejercicio del poder, que tiene mucho. Y eso se nota. La gente lo percibe y lo agradece.
Sus palabras no suenan a hueco, como las de muchos políticos que recurren al porexpán para rellenar el vacío de sus intervenciones. María Teresa Fernández de la Vega añade valor al gobierno de Zapatero. No es sólo la expresión de la ascendente influencia de las mujeres en el espacio público. La vicepresidenta significa por sí misma, le da a la gestión del gobierno y a su pedagogía el valor del compromiso y el anclaje necesario para actualizar los valores de la igualdad y la libertad que siguen vigentes hoy en día. Sin exageraciones verbales ni artificios mediáticos, María Teresa Fernández de la Vega, que confirma sin problemas su feminismo, se ha convertido en la piedra angular del proyecto político del presidente del gobierno. Lejos de autocomplacencias, a la vez que explica los avances en materia de igualdad y políticas sociales de su gestión, es capaz de situar nuevos retos y describir los riesgos a los que nos enfrentamos. Y por eso, afirma con un orgullo poco disimulado que las mujeres son mayoría en las universidades y que sus expedientes académicos son mejores que los de los hombres, a la vez que denuncia, con notable enfado, la proletarización de las mujeres, que ocupan los puestos de trabajo menos cualificados y peor remunerados.
Este 23 de abril, Sant Jordi, la sala de actos de la UGT de Catalunya se quedó pequeña. Nunca antes tanta gente había escuchado con tanta atención las palabras de un político en el sindicato. Pero nunca antes, nadie nos había dicho que seríamos su fuerza cuando llegaran los malos momentos.
Fins sempre Carrabiners. Fins sempre amics.
13/04 2007, 12:34 pm
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Hi ha homes que lluiten un dia i són bons. Hi ha d’altres que lluiten un any i són millors. Hi ha d’altres que lluiten molts anys i són molt bons. Però hi ha qui lluita tota la vida. Aquest són els imprescindibles.
Utilitzo les paraules de Bertold Brecht, perquè no n’he trobat d’altres que expressin més ajustadament el que penso dels membres de l’Associació d’Antics Carrabiners,. Quan el sindicat tenia la seu al carrer de Tarragona, a l’edifici Catalsa, un grup d’antics lluitadors de la República, d’antics membres del cos de carrabiners, ens van demanar un espai. Un lloc on ubicar-se i desenvolupar la seva modesta, però digníssima, activitat. Ningú, tret de la UGT de Catalunya, va demostrar cap mena de sensibilitat vers aquestes persones que, ja aleshores, reivindicaven el seu lloc a la història; ja aleshores reivindicaven la recuperació de la memòria dels que havien defensat les llibertats democràtiques durant els anys foscos de la Guerra Civil i la dictadura.
Hem fet un llarg camí junts. Un camí que dissortadament ha arribat a la seva fi. L’avançada edat d’aquests lluitadors els ha obligat a abandonar la seva activitat i a dissoldre l’associació. I ho han fet amb la mateixa dignitat, amb la mateixa humilitat que els ha caracteritzat al llarg de tota la seva trajectòria. Gairebé en silenci. Sense gestos exagerats. Amb la modèstia dels que saben prou bé que el veritable combat és el que es fa de forma col·lectiva. Dels que no han pretès res més que ser una peça més d’un engranatge de valors i lluita per un món més just. Aquest és el seu llegat. Un llegat que guardarem bé a la UGT de Catalunya.

Arribat aquest moment, sento que som dipositaris d’un testimoni que hem de preservar. Sento que som els hereus d’un patrimoni ètic que hem de difondre amb la mateixa decència vital que va impregnar tota la història d’aquests carrabiners de la República. El brogit d’aquest món no ens permetrà adonar-nos un dia qualsevol que ja no hi seran entre nosaltres. Ens quedarà el seu exemple, i serà responsabilitat nostra impedir que el seu combat desaparegui de la nostra memòria, dels nostres pensaments. I jo no vull que això passi. Per això, em comprometo personalment a assegurar la salvaguarda i la difusió de l’arxiu documental que han deixat, confiadament, a les nostres mans. Han volgut que el guardin els representants de les sigles que l’any 1981, quan encara cap polític parlava de la memòria dels perdedors de la Guerra Civil, els van donar molt menys del que amb tota seguretat mereixien, la UGT de Catalunya.
El combat continua.
Salut camarades.
L’aeroport que necessita Catalunya
22/03 2007, 11:02 am
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L’Acord estratègic per la competitivitat de l’economia catalana va establir els principis sobre els que s’havia d’impulsar el nou paradigma de creixement econòmic del nostre país. El pacte també definia la necessitat de dimensionar internacionalment la nostra economia. En un mercat globalitzat, les nostres oportunitats de desenvolupament tindran molt a veure amb la nostra capacitat de projecció mundial i de captació d’inversions estrangeres. En aquesta lògica, és estratègic que s’abordi el futur de l’aeroport de El Prat tenint en compte que del resultat en dependrà en bona mesura la consecució dels objectius que va plantejar l’Acord estratègic. El Govern de la Generalitat ha de saber aprofitar l’impuls que s’està generant des de la societat civil de Catalunya, que s’ha pres molt seriosament la definició de l’aeroport de El Prat, en tant que és una de les infraestructures estratègiques per al desenvolupament econòmic i social del nostre país. Cal, doncs, mostrar la màxima determinació per evitar solucions mediocres. Per la UGT de Catalunya seria un error centrar el debat sobre qui serà l’adjudicatari de la T-SUD. El veritablement important és dibuixar el model de gestió i la seva orientació estratègica. No és qüestió d’escollir entre One World, Star Alliance, Vueling o Skyteam. El realment important és la seva solvència i el seu compromís. Tant si acaba essent una elecció o una suma d’esforços, és essencial esvair amb total contundència l’amenaça d’un aeroport low cost, perquè això només vol dir condicions laborals low cost, qualitat low cost i, per tant, fites low cost. D’altra banda, l’Administració de Catalunya ha d’assumir el protagonisme de la gestió. Tan sols des de la proximitat es podran optimitzar les seves autèntiques possibilitats globals. Cal, però, que aquestes decisions s’emmarquin en un context més ampli de definició del conjunt d’inversions en infraestructures per Catalunya. Ara, l’agenda ve marcada per la pressió política, social i econòmica sobre el futur aeroportuari del nostre país. Convé, també, que aquest mateix impuls social, que avui tindrà la seva primera escenificació pública, esdevingui el motor d’un consens que incorpori la xarxa ferroviària de rodalies i de l’alta velocitat, el port de Barcelona i la xarxa viària que ha de millorar la nostra competitivitat.
8 de març, Dia de la Dona. Més de la meïtat de les dones treballadores cobren menys de 1000 euros
9/03 2007, 9:52 am
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Reconec que la xifra m’ha sobtat. El 54% de les dones assalariades de Catalunya, unes 720.000 segons l’Enquesta d’Estructura Salarial de l’INE, cobren menys de 1000 euros mensuals. Just el doble que la xifra d’homes que es troben en aquesta situació. Un cop més observem com les situacions de precarietat afecten més durament les dones. Observem amb indignació que al darrera de les dades que confirmen la incorporació de la dona al mercat de treball, s’amaga una realitat decepcionant: el món laboral les ha obert els braços per acollir-les en feines poc qualificades, menys reconegudes, excessivament precàries i, per suposat, mal pagades. I aquí rau el principal repte del sindicalisme en general i de la UGT de Catalunya enj particular. O som capaços de generar les condicions perquè aquesta situació canviï a través de la presa de consciència social, apel·lant a l’opinió pública, i a través de la Negociació Col·lectiva; o estem condemnant la meïtat del país a la desilusió, la desesperança i el cabreig impotet.
La UGT de Catalunya, quan posa al damunt de la taula aquesta esferïdora xifra no pretén buscar un titular atractiu per als mitjans. El que pretén es convertir els propis mitjans en aliats per denunciar una situació que es es desconeix perquè es troba sepultada sota tones i tones de xifres macroeconòmiques i profund estudis de conjuntura que s’escarrassen en afirmar que tot va bé. Doncs no. Les coses no van bé si 720.000 dones i també milers d’homes tenen series dificultats per arribar a final de mes. Aquestes dades posen en evidència, si es possible fer-ho encara més, que la competitivitat de la nostra economia es basa en els baixos salaris i no en la recerca i producció de qualitat i amb valor afegit. I així no anem enlloc. El tant anomenat canvi de model productiu és una aposta pel future de la nostra economia, sens dubte. Però, també perquè les xifres confirmen que gran part de la nostra societat pot quedar fora del progrés. I no ens ho podem permetre
Es per això, que des de la UGT de Catalunya confirmem una vegada més la nostra voluntat de combatre amb tota la intensitat sindical que sigui necessària, perquè els salaris creixin fins assolir aquest nivell mínim de dignitat que avui hem situat en 1000 euros.